UN PEDAZO DE CIELO

fotofamilia

Hay lugares que no existen. Están en alguna parte, siendo imaginados, pero que todavía no logran existir. Los piensan quienes sueñan con una vida mejor para todos y también aquellos que los necesitan para apaciguar la desesperanza, la incertidumbre o el sufrimiento.

El ser humano tiene esa cualidad de hacer de esos lugares una realidad. Hay hombres y mujeres, quijotes y mafaldas, que se interesan por las cosas del mundo, dibujan en sus cabezas una solución y porfían por verla nacer.

No está en ellos el afán de producir, generar riqueza o rentabilizar al máximo la inversión. Existe más bien un interés profundo, animado tal vez por la propia experiencia, de devolverle algo a la vida, de hacer justicia o simplemente de entregar cariño y dignidad.

En la Fundación Casa Sagrada Familia  están soñando un lugar, ese que todavía no existe, pero que sin dudas, algún día existirá. Ellos saben de qué se trata esto. En otro tiempo pensaron en una casa de acogida para niños con cáncer y sus familias y que lograron – a puro esfuerzo, convicción y la ayuda de amigos – hace 18 años construir.

Hoy ese espacio – que antaño no había- acoge a niños de provincia que están recibiendo un tratamiento contra el cáncer en el Hospital Calvo Mackenna, permitiéndoles vivir este doloroso paso en compañía de sus madres, en un ambiente cálido y seguro, entre pájaros de papel, fotografías, un jardín luminoso,  juguetes y, sobre todo, humanidad.

Pero quizás empujados por el espíritu de los mismos niños – ese incansable, libre y soñador- volvieron otra vez a imaginar. Y ahora están empeñados, con esa locura que solo nace del corazón, en levantar un nuevo hogar para acompañar a niños terminales a morir junto a sus familias.

Es un lugar que en Chile no existe, pero que una vez habitado puede traer mucha paz a personas que no logran esquivar la muerte y que en sus casas no encuentran el apoyo o las herramientas para enfrentar ese final tan drástico como misterioso.

“Queremos crear un pedazo de cielo en la tierra”, me cuenta Mono Gana, directora ejecutiva de la fundación. Una nube que refugie a esos niños y niñas, que los abrigue y que los trate con la suavidad de un algodón en sus últimos días.

Es interesante darnos cuenta que en una vida tan ajetreada como la nuestra – veloz, individualista, agresiva,  a veces superficial, solitaria y ausente- algunos estén pensando en hacerles a los que sufren un rincón afable y tranquilo para morir en paz. Son signos que avivan la esperanza.

Ojalá que ese lugar exista. Ojalá puedan cumplir su sueño. Ojalá todos podamos colaborar. Ojalá que así sea.

http://www.casasagradafamilia.cl


Por Matías Carrasco.

Estándar

Un comentario en “UN PEDAZO DE CIELO

  1. Luzmaria dijo:

    Vamos que se puede !!!! maravilloso y esperanzador ver hoy a personas que se interesen en construir estos “ pedazos de cielo” ( lindo nombre) con el solo fin de ayudar,de tener una vida más digna y cariñosa !! ….. les deseo todo el éxito del mundo!
    gracias matias por tu artículo !!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s