EL HOMBRE

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Escribo esta columna acompañado de una copa de vino. La misma que me ha asistido, de vez en cuando, en las últimas semanas. También volví al cigarro. Nada muy exagerado, pero fumo lo que antes no hacía. Supongo que no es extraño para el Chile de hoy. Intuyo que son varios quienes intentan sortear la angustia de una tierra incierta, atravesando sus propios atajos, sus propias trampas, aunque sepamos que no nos llevan a ninguna parte.

He pasado por todas. A las emociones, me refiero. Como la mayoría de los chilenos. Tristeza. Miedo. Alegría. Esperanza. Tristeza. Miedo. Calma. Culpa. Otra vez, esperanza. Pero hoy es distinto. Por eso el vino. Hoy es un poco de amargura.

En jerga evangélica, presencio la muerte, pero ni rastros de la resurrección. No soy un buen ejemplo para la iglesia. Yo que debería tener fe, siento que la estoy perdiendo. Estoy dejando de creer en los hombres. Y eso es grave. Para un amante de lo humano, es decepcionante. Pero es lo que aparece en estas letras sombrías. Un hombre despojado de pensamiento. Un hombre sin palabras. Un hombre animal.

Lo veo. Aunque cierre los ojos, lo veo. Estamos ciegos, como el ensayo de Saramago. Ciegos de ideología, de poder, de oportunismo, de clasismo y de venganza. Veo a hombres y mujeres, inteligentes, pero absolutamente cegados. Es como si estuviesen jugando Fortnite o un juego de guerra. Se les acelera el corazón. Celebran. Levantan el puño. Critican la “guerra” de Piñera pero se inventaron una propia. Contra el gobierno. Contra los pacos. Contra los militares. Contra el sistema. Comparten contenido falso. Todo lo convierten en absoluto. Dicen que estamos en dictadura. Pintan a carabineros como si se tratara de la DINA. A Piñera como si fuese Pinochet. Lo quieren en el suelo, justo cuando estamos viviendo el momento más crítico de la democracia. Afuera, los violentistas, anarquistas, barristas, ¡qué se yo! siguen quemando y destruyendo Chile.

Hasta el pensamiento está capturado. Ya no se puede decir mucho. Incluso los que antes levantaban las banderas de la diversidad, no toleran una opinión, ¡qué digo!, un matiz distinto. Todo en blanco o negro. ¿Cómo no voy a estar amargado? A los que nos gustan las palabras, los verbos, los adjetivos, el análisis, poner a prueba la cabeza, nos estamos quedando solos, aislados. Chile se convirtió en un pobre binomio. Asesinos y justicieros. Víctimas y victimarios. Impolutos y pecadores. Pero todo eso es mentira. Al menos, para quienes seguimos creyendo en el poder de la razón. El mundo, por más que insistan, no es un pañuelo, es un cartón corrugado, lleno de repliegues. ¿Cómo cresta no lo ven?

¡Se nos ha perdido el hombre!. Se embisten como animales. Se tocan, se clavan, se apedrean, se torturan, se disparan, se queman, se matan, pero no se ven. Conviene no mirarse a los ojos. ¿Para qué? Eso puede detener el juego y el odio. Es mejor sentirse héroe que sentirse humano.

¡Qué nos traigan al hombre! Autoridades, iglesias, filósofos, artesanos, ateos, antropólogos, músicos, escritores y poetas, traigan otra vez al ser humano. ¡Háblennos de él! ¡Ábrannos los ojos! ¡Ahora! Que lo veamos entre el humo, más allá de las consignas, detrás de las capuchas y los uniformes. Si lo olvidamos a él, toda justicia será injusta y toda dignidad terminará siendo atropellada.

Vuelvo a tomar un trago. Persiste el pesimismo. Ahora, algo de esperanza. Ya lo advertí. Esto es un vaivén. El mismo hombre que se me desdibuja, también me devuelve la fe. La vida vence a la muerte, me dicen. Y yo, con algo de vino en la sangre, me repito, como un mantra o como un consuelo, que Chile puede ser mejor, que Chile puede ser mejor. Mientras, la esperanza y la amargura siguen bailando su tango, perdidos en la noche.


Por Matías Carrasco.

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4 comentarios en “EL HOMBRE

  1. mphcv dijo:

    Muchas gracias, Matías por expresar lo que sientes… Hay que crecer en la esperanza. No es nada fácil en la situación en que nos encontramos. Pero tenemos que hacer la caminata acompañados.

    Eduardo

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  2. paulina dijo:

    Una vez más interpretas mi sentir y le pones palabras a lo que pasa por mi corazón. Me hago las mismas preguntas, cómo yo, que proclamo creer en la vida, puedo a ratos ver solo oscuridad y muerte…Tal vez tenemos que encontrar esos signos de esperanza en la humanidad compartida…invitando a tomar una copa de vino a quien quiera conversar su pena o su esperanza.
    Te dejo estas palabras de Dolores Aleixandre de las que me acordé al leerte…

    …”Alegraos de tener como Compañero de danza al Ex-céntrico y al Imprevisible, aunque os conduzca a un ritmo que os parezca paradójico, in-conveniente e intempestivo. Porque lo suyo es cambiar nuestro luto en danza, desatar nuestros sayales, como desató a Lázaro de sus vendas, y revestirnos de fiesta”…

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